sábado 21 de noviembre de 2009

De aquí a la eternidad con un click

La temporalidad en internet no existe.
En el universo digital podemos encontrar páginas que hace ya bastante tiempo fueron publicadas y que ahora sólo son recuerdos del pasado. Se pueden ver las páginas de Gobiernos de Presidentes que dejaron sus cargos hace mucho; de futbolistas que se retiraron hace tiempo; de artistas que se perdieron en el anonimato e incluso se puede acceder a las notas de hace más de 10 años.
El internet es simultáneamente el canal de la avanzada tecnológica y el cementerio de datos más grande del mundo.
Sin embargo, algo que me ha llamado la atención en los últimos días, es la supervivencia de una página persona, red social, blog y web de fotos a la propia persona.
El creador de dichas páginas puede fenecer, pero sus creaciones sobrevivirán.
Quizá cuando uno crea estas redes nunca piensa en el fatalismo que algún día morirá. Sí es fatalista, pero también hay un gran menosprecio a la eternidad del internet.
En la modernidad cualquiera puede trascender la barrera del olvido si publica un perfil en internet. Ya no es como en antaño, cuando la gente pensaba en lograr la inmortalidad creando una obra literaria o artística, un gran puesto en el Gobierno o adquiriendo un lugar en la Encliclopedia Británica. Ahora con un click puedes acceder a la eternidad.
La pasada aseveración no es una exageración, más bien es la confirmación que el internet es un museo personal que nos trasciende.
Ejemplo 1:
En días recientes se suicidó la modelo Daul Kim y en días previos a su muerte publicó en su blog un extraño mensaje que advertía de sus tendencias suicidas. La mujer murió, los medios publicaron la nota y difundieron el contenido de su blog. Seguramente el blog ha sido de los más visitados de la red, y sobra decir que su web perdurará hasta que bajen el switch del internet.
Ejemplo 2:
Tras el hallazgo del cadáver de Fernando Martí se armó la bacanal mediática. Todos los medios contaron la tragedia y a algún editor se le ocurrió buscar si el joven formaba parte de una red social de internet. La iniciativa tuvo éxito y en un medio se difundieron los datos del perfil del joven Martí de Hi5, y de manera póstuma se difundieron sus gustos en vida. A algunas personas no les gustó la difusión de dicha información, pero al fin y al cabo sirvió para difundir el perfil del extinto Martí y darle un perfil humano a una nota trágica.
Así que de aquí a la eternidad estará este blog, y como mi tiempo terrenal es limitado por cuestiones meras de la mortalidad, de algún modo sé que estas líneas me sobrevivirán y me convertirán en parte de la eternidad digital.
Eso es un buen consuelo luego de no saber qué es lo que nos espera tras colgar los tenis. Ahora sabemos que estaremos en linea por siempre, o hasta que el Skynet se vuelva loco y tome posesión de la tierra.

sábado 31 de octubre de 2009

Míralos


Se ponen a hablar de subir los impuestos mientras el País se desmorona por la crisis económica y la violencia.

Hablan desde sus curules con sus estómagos rebozantes y papadas de sapo con indigestión.

Ahí hay un boxeador, un ex líder petrolero, varios personajes que sólo llegaron al Congreso por su capacidad de acarrear personas.

Son nuestros diputados, presuntos representantes del soberano, parásitos del presupuesto y representantes de la inoperancia de un sistema político anacrónico.

Con los peores vicios de nunca y los pocos beneficios del poder del ayer; no dejan de recitar frases elaboradas como merolicos; esconden su ignorancia en tecnicismos jurídicos.

Hoy sábado, se visten de corbata y traje, y nos demuestran que sí existen historias del éxito en México.

Fuimos tontos al anhelar de niños ser presidente de México. Deberíamos haber aspirado a ser diputados pues en el Congreso se reparte la riqueza del País exclusivamente entre los legisladores, y se gravan las pocas ganancias que pudiera tener el pueblo.

Míralos que poco nos representan, y es con lo que nos tenemos que conformar.

Oda al puré de papa


Tan generoso, abundante y solidario tanto
en tiempos de guerra, como en la bonanza,
tú surges de un simple sobre con una
composición que puede ser menospreciada.

Los incautos ignoran tu potencial ya que
como las tragedias bíblicas, sólo necesitas
agua para expander tus dominios y desatar
una invasión sin límites de los artículos de cocina.

¡Oh alimento bendito que te duplicas con la humedad!
Decoras los platos como un Monte Sinaí pétreo,
austero y llenas los estómagos que a tu regazo
acuden para encontrar la paz.

Algunos atrevidos te coronan con greavy, otros tantos
con pimienta, pero es tu sabor aromático lo que
maravilla y que incluso provoca que quites protagonismo al prepotente plato principal.

Puré de papa, no sólo es tu ingesta sino también
tu digestión lo que produce que el reposo se
asemeje a la nevegación sin el movimiento de las
olas de las peores corrientes marítimas.

Sólo es cuestión de abrir un sobre, vaciarlo completo
sobre un recipiente, añadirle un poco de agua y
calentarlo a fuego lento

¿Existe otra receta de 10 minutos para la plenitud?

lunes 26 de octubre de 2009

Knock out literario


La librería estaba llena de autores célebres y condecorados, sin embargo, toda la gente estaba esperando la llegada de una novela irreverente, de suspenso y melodiosa. 

Los libros empezaron a llegar, y yo me sorprendí cuando la gente tomaba las copias y las llevaba a casa con ansiedad. Era un fenómeno como el que ocurre cuando el disco de la banda de rock más popular llega a tu pueblo o tu metrópoli: es el fenómeno de los bestsellers.

Desde mi perspectiva siempre critiqué y denosté a los laureados de los anaqueles de los restaurantes y aeropuertos.

Esos autores que aparecen su nombres en alta y las portadas de sus libros tienen diseños novedosos. Juré que era absurdo leer obras a las que la gente se acerca como si fueran la prenda en moda, el celular más novedos o el restaurante que se tiene que visitar por su elegante carta de vinos.

Y una vez más, me equivoqué.

Si el pecado es disfrutar el producto de una mente de un campeón del bestseller, llévenme por favor al cadalso, pero hoy disfrute cada parte de "Ángeles y Demonios" de Dan Brown.

Lo que me intriga es que si los estilos novelísticos son amplios como los océanos y la literatura tiene una tradición milenaria ¿cómo se inserta el fenómeno bestseller dentro de esta variedad?

Se debe reconocer, sin duda alguna, el mérito de autores como Brown de lograr que la gente se ponga a leer sus novelas y que su creatividad los arrastre a sus mundos imaginarios.

Sea moda, publicidad y cero aportación a la riqueza cultural literaria, los bestsellers arrasan librerías y enmohecen a autores actuales que siguen produciendo obras de acceso limitado por ser tan densos como un puñado de sal o incomprensibles como una hoja de cálculo.

Es como un gran debate: entretener o aportar al espectro de la novela.

No lo sé, pero sí creo que ahí hay algo muy raro, porque la creatividad navega dentro de los dos mares con el mismo viento, y la modernidad sólo pone a prueba a los bestsellers si es que sobreviven la prueba del tiempo.

A pesar de todo estos autores desafían el establishment totémico de las autoridades culturales, y eso sin duda también se debe celebrar porque en el fondo, algunos de esos autores exquisitos, quisieran una parte del éxito de un bestseller.

Al menos uno para ponerlo dentro de su bibliografía recomendada a sus alumnos universitarios, y no esperar sólo a que su familia o sus pupilos compren sus libros en la biblioteca más cercana.


            

miércoles 30 de septiembre de 2009

El pícaro mexicano del Siglo 21

Su vida ha sido narrada por la caja idiota. Una generación de mexicanos vivió el crecimiento de un artista quien unía el nombre y el apellido de los más representativos ídolos populares de México: Pedro Fernández.
El Pedro fue tomado de uno de los más grandes ídolos de México: Pedro Infante; mientras que el apellido fue adquirido de uno de los mejores cantantes de música vernácula: Vicente Fernández.
Y así fue creciendo el niño, viviendo con papeles del clásico niño pobre que enamora a la infanta millonaria, y que de manera trágica nunca veía completo su amor.
Sus películas infantiles narran las peripecias de los chicanos, de la gente humilde y de una infancia sufrida. Así transcurrió la vida mediática de Pedrito Fernández, quien a la vez de su crecimiento profesional, también desarrollaba un miniestereotipo del pícaro infantil.
Su paso de la infancia a la adolescencia lo hizo abandonar los papeles de niño, pero todavía alcanzó a interpretar roles de joven rebelde en algunas series televisivas y películas.
Súbitamente el diminutivo desapareció. Ahora, el actor y cantante se presentaba como Pedro Fernández, sin embargo, su desarrollo no terminó con el estereotipo que ya había creado para sí mismo. Él continuaba siendo el pobre de la cuadra, el hombre modesto que quería ganar el concurso musical para poder comprarle una casa a su madre, y el eterno enamorado de la mujer rica de la escuela, barrio o universidad.
Como si fuera una condena, su mismo nombre artístico lo recluyó en papeles determinados.
Podríamos cruzar una apuesta, tú apreciable lector, y el tipo que escribe estas líneas.
¿Cuándo ha visto usted a Pedro Fernández como un personaje que no pertenezca a un estrato social bajo? ¿Difícil no?
Así pues, tras varios años de carrera el actor regresó a la televisión con un drama en el que, para variar, interpreta al pobre con buen corazón.
El resultado: la telenovela ha sido un éxito.
El público acogió el personaje con cariño por el actor que lo representaba. Es decir, le encargaron el papel al decano de las interpretaciones picarescas para que actuara como él mismo a lo largo de todas sus películas.
Pedro Fernández regresó y cautivó a un público que de manera disimulada reconoce en el personaje a un poco del México representado por Pedro Infante y Vicente Fernández.
Dentro de la modernidad también se puede preservar el espíritu de la picaresca del Cine de Oro mexicano, aderezarlo con las frivolidades del nuevo milenio y producir la telenovela con mayor rating en la televisión: Pedro Fernández es la muestra.

martes 29 de septiembre de 2009

¿Ellos nos hubieran salvado?

Moscú, 2002. El Teatro Dubrovka es secuestrado por terroristas chechenos con la exigencia del inmediato retiro de las tropas rusas de su país y la liberación de presos políticos.
La crisis no dura mas de tres días porque las tropas gubernamentales ingresan a sangre y fuego. El resultado de la intervención produce el aniquilamiento de los terroristas y una gran cantidad de rehenes. El oso defendió a sus ciudadanos sin considerar que su zarpazo pudiera llenarse de la sangre de sus compatriotas.
La idea es tenebrosa: la violencia no sólo proviene de los terroristas, ésta emana directamente del Estado, quien no se toca el corazón para conservar sus intereses, a pesar de la integridad de sus ciudadanos.
Ver la obra de Boris Godunov de la Furia dels Baus no me representó algo ajeno.
Fue observar la historia del poder dentro de una sociedad recién llegada a la democracia y sobreviviente a una clase política ambiciosa.
Eso no fue lo peor. Lo más parecido de nuestras sociedades es el uso frecuente de la violencia.
La audiencia no se sintió intimidada por la presencia de los comandos ficticios en los pasillos y escenario. Para ellos, la imagen de un hombre con botas y una AK-47 es habitual en los diarios y noticieros mexicanos.
La violencia convive en nuestro día a día y verlo en una obra de teatro fue tan sólo adherir nuestro drama nacional a una historia trágica de la sociedad rusa.
Así como murieron los rehenes rusos en el Teatro Dubrovka, en México diariamente numerosas personas son asesinadas en este escenario que abarca desde Tijuana a Tapachula.
La incógnita tras observar el espectáculo era saber si realmente nuestro Gobierno nos hubiera salvado.
¿Hubieran entrado a punta de metralla y liberado a los rehenes? ¿Hubieran dejado morir a los espectadores de un supuesto Dubrovka mexicano?
Yo creo que no, porque no han terminado con esta representación de la violencia sin escenario que asola del País con un saldo de 4638 ejecutados.
Las butacas ya no contenían a la audiencia, dentro de ellos había solidaridad y compresión.
También había pesar, porque sabíamos que al salir del teatro, nos esperaba un escenario sin cierre de telón, ni aplausos estentóreos.
Nos aguardaba una realidad de ficción que sólo pertenece a nosotros.

lunes 28 de septiembre de 2009

La caipirinha de Zelaya


En días recientes, en un retorno sorpresivo a Honduras, el Presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya se recluyó en la Embajada brasileña en Tegucigalpa y el Gobierno golpista de Micheletti comenzó a realizar medidas de presión para obligar a Zelaya a abandonar el inmueble.
Si el Mandatario entró con el apoyo de Venezuela a la sede diplomática, o si todo forma parte de un plan del Presidente de Brasil, Lula da Silva, para adquirir un protagonismo en la zona, estas cuestiones ya no importan, porque lo que sí se debe tomar en cuenta es cómo se resolverá esta situación.
La Embajada brasileña está sitiada, ése es el hecho.
La sede está protegida por el Derecho Diplomático y Consular, y éste obliga a las partes a respetar la inviolabilidad de esta extensión de territorio brasileño en Honduras.
Sin embargo, el Gobierno de Facto ha cortado los servicios de agua y luz a la Embajada.
El Presidente Zelaya ha acusado ataques con gases lacrimógenos y teme una represalia mayor en contra de sus simpatizantes, tanto fuera como dentro de la Embajada.
La cuestión toral ya no es si la integridad del Presidente es afectada; el problema sería si las fuerzas del orden de Micheletti vulneran la representación de Brasil para aprehender a Zelaya. Ahí existiría un quiebre de la legalidad internacional que vulneraría el equilibrio regional latinoamericano.
El Gobierno de Brasil ha expuesto que no respetará las peticiones de un Gobierno golpista, pero tampoco ha establecido claramente el porqué de la estancia de Zelaya en su Embajada.
Los mecanismos multilaterales latinoamericanos sólo han condenado el Golpe de Estado de Micheletti, pero ningún país había tomado la decisión de tomar un papel protagónico en la crisis hondureña como Brasil.
El rompecabezas del Mandatario brasileño, Lula da Silva, debe ser complicado. Ahora él debe analizar qué hacer con el futuro de Zelaya y si el Gobierno de Micheletti respetará a la potencia regional de América Latina.
Brasil se metió en un gran problema con un Gobierno Golpista que parece no escuchar a la comunidad internacional y con un Presidente depuesto que parece obstinado con regresar al poder.
La problemática regional se acentúa porque las áreas tradicionales de influencia parecen estar cambiando y con el pesar de la diplomacia mexicana, Brasil toma cada vez más importancia en territorios considerados tradicionalmente como esferas de influencia de México.
El regreso de Zelaya a Honduras parece complicar no sólo la situación a Micheletti.
También causa inquietudes en el Grupo de Río, en la Organización de Estados Americanos, a México, pero especialmente a Brasil y su nuevo activismo centroamericano.
Sólo ellos saben cómo van a solucionar la situación de esta capirinha hondureña que amenaza con intoxicar a toda una región.